Con varias ciudades importantes, el estado de Chiapas brinda una
enorme gama de posibilidades para el viajero en búsqueda de bellezas
naturales y arquitectónicas.
Debido a su peculiar ubicación, podemos decir que uno de los estados
más grandes de México ofrece prácticamente de todo para todos:
ecoturismo, sitios arqueológicos, espacio para eventos empresariales,
costas tranquilas y hasta una de las entradas más importantes al país
por el sur, la ciudad fronteriza de Tapachula.
Su rica historia y la mezcla de pueblos que habitan por todos los
rincones de la región hacen que sus ciudades coloniales y su
extravagante (y magnífica) vegetación encanten a todos.
Y no se equivoquen, Chiapas es mucho más que “turismo revolucionario”
o “de moda”. ¿Ejemplos? La Selva Lacandona, los lagos de Montebello,
el río y las cascadas de Agua Azul, el Cañón del Sumidero, el río
Usumacinta, la laguna de Miramar, el puerto Boca del Cielo, la cascada
“Velo de novia”, el Volcán Tacaná, San Cristóbal de las Casas,
Comitán, Chiapa de Corzo, Palenque, Toniná, Bonampak, Yaxchilán,
Chinkultic, Tenam Puente e Izapa.
No se asusten si de repente no entienden lo que se dice, tal vez los
chiapanecos estén hablando una de las muchas lenguas que prevalecen en
la región. Tal vez sea Tzotzil, Tzeltal o lacandón, no estará de más
preguntar.