Lugar histórico, que guarda secretos entre sus muros de piedra. A la
llegada de los españoles, Campeche desempeñó un papel fundamental en
el comercio con Europa, ya que era un importante puerto de entrada a
la Nueva España. Por lo mismo fue un sitio consentido por los piratas,
pues sabían que aquí arribaban navíos provenientes de Francia, Holanda
e Inglaterra entre los siglos XVI y XVIII.
En todo esta época el puerto era un próspero centro económico,
ganadero y agrícola.
Las riquezas naturales de la región no pasaron desapercibidas por
nadie, así que se dedicaron a explotarlas; por ejemplo, la sal del mar
y la madera de sus bosques.
Entre 1610 y 1704 se levantó una fortaleza con grandes murallas
-aunque en realidad terminó de construirse hasta 1769.
Se supone que la finalidad de esta fortificación era impedir la
llegada de los piratas; pero no cumplió con su función en ese
entonces, más bien fue hasta después de la Guerra de Independencia, en
el siglo XVIII, cuando Campeche tuvo varias amenazas de ser sitiada
por algunos grupos mayas durante de la denominada “Guerra de Castas”.
Actualmente el estado tiene mucho qué ofrecer. Además, su cercanía con
otros lugares le dan un sitio privilegiado para los turistas que
buscan conocer esta zona de México.